Atención psicológica en Vecindario online y presencial
Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y mayores
Elaboración de informes psicológicos
Tf/WhatsApp 630723090
PEDIR CITA
https://www.psicologavecindariomariajesus.com/
https://psicologamariajesus.com/
Psicóloga María Jesús Suárez Duque especializada en Despersonalización y desrealización
Despersonalización y desrealización en niños: síntomas y ayuda psicológica
Despersonalización y desrealización en niños: cuando un niño siente que él o el mundo no parecen reales
Un niño puede acercarse a sus padres y decir frases difíciles de comprender: “siento que esto no es real”, “parece que estoy soñando”, “me noto raro”, “es como si no fuera yo” o “parece que estoy viendo mi vida desde fuera”.
Para una familia, escuchar algo así puede resultar muy preocupante. Además, el propio niño puede asustarse porque no entiende qué le está ocurriendo y puede tener dificultades para encontrar las palabras necesarias para explicarlo.
Estas experiencias pueden estar relacionadas con fenómenos de despersonalización o desrealización, dos formas de desconexión que pueden aparecer asociadas a ansiedad intensa, situaciones de estrés, experiencias emocionalmente difíciles u otros problemas psicológicos. Sin embargo, experimentar algún episodio de este tipo no significa necesariamente que el niño presente un trastorno.
Por ello, cuando estas sensaciones son frecuentes, persistentes, generan miedo o comienzan a interferir en su vida cotidiana, es importante realizar una evaluación psicológica individualizada.
¿Qué es la despersonalización en niños?
La despersonalización consiste en una sensación de desconexión respecto a uno mismo.
El niño puede tener la impresión de sentirse diferente, extraño o desconectado de su cuerpo, sus pensamientos o sus emociones.
No todos los niños saben explicar esta experiencia de manera clara. Dependiendo de su edad, pueden utilizar expresiones como:
- “No me siento yo.”
- “Es como si estuviera fuera de mi cuerpo.”
- “Siento mi cuerpo raro.”
- “Parece que me veo desde fuera.”
- “Sé que soy yo, pero no me siento como yo.”
- “Es como si hiciera las cosas automáticamente.”
En otras ocasiones no consiguen describir lo que sienten y simplemente dicen que están “raros”.
Precisamente por ello, escuchar cómo el niño describe espontáneamente la experiencia es especialmente importante.
¿Qué es la desrealización infantil?
En la desrealización, la sensación de extrañeza no se centra fundamentalmente en uno mismo, sino en el entorno.
El niño sabe dónde está y puede reconocer a las personas y lugares que le rodean, pero puede experimentar el mundo como extraño, distante o poco real.
Puede explicarlo diciendo:
- “Parece que estoy soñando.”
- “Todo parece falso.”
- “Mi casa parece diferente aunque sé que es mi casa.”
- “Las personas parecen lejanas.”
- “Es como si hubiera una pantalla entre el mundo y yo.”
- “Todo se ve extraño.”
- “Parece que las cosas no son reales.”
Una característica importante de estas experiencias es que habitualmente se conserva el contacto con la realidad. El niño experimenta una sensación de irrealidad, pero puede reconocer que se trata de una sensación.
Despersonalización y desrealización: ¿son lo mismo?
No exactamente, aunque pueden aparecer juntas.
En la despersonalización, la sensación de desconexión afecta principalmente a uno mismo:
“Yo no parezco yo.”
En la desrealización, la extrañeza afecta principalmente al entorno:
“El mundo no parece real.”
Un mismo niño puede experimentar únicamente una de ellas o presentar ambas sensaciones en distintos momentos.
¿Por qué puede aparecer despersonalización o desrealización en un niño?
No existe una única causa y no debe presuponerse el origen de estos síntomas sin realizar previamente una evaluación.
En algunos niños, las experiencias de desconexión pueden aparecer en periodos de ansiedad intensa o estrés emocional. También pueden estar relacionadas con situaciones que el menor está viviendo como difíciles, amenazantes o desbordantes.
Entre los factores que deben explorarse pueden encontrarse:
- ansiedad intensa;
- ataques de pánico;
- estrés mantenido;
- experiencias traumáticas;
- conflictos familiares importantes;
- situaciones de violencia;
- experiencias de acoso escolar;
- pérdidas o cambios vitales significativos;
- dificultades emocionales que el niño no consigue expresar;
- problemas importantes de sueño.
También es necesario valorar otras posibles explicaciones psicológicas o médicas.
Por este motivo, el objetivo de una evaluación no debe ser colocar rápidamente una etiqueta diagnóstica, sino comprender qué está experimentando ese niño concreto y qué factores pueden estar relacionados con sus síntomas.
¿La despersonalización infantil significa que mi hijo está perdiendo el contacto con la realidad?
Esta es una de las preocupaciones que pueden aparecer en las familias.
La sensación de irrealidad propia de la despersonalización o la desrealización no implica necesariamente que el niño esté perdiendo el contacto con la realidad.
De hecho, una característica relevante es que la persona suele conservar la capacidad para reconocer que aquello que experimenta se siente extraño o irreal, aunque la sensación pueda ser muy intensa y angustiante.
No obstante, cuando un niño presenta cambios importantes en su percepción, conducta o funcionamiento habitual, resulta fundamental valorar cuidadosamente los síntomas y realizar el diagnóstico diferencial correspondiente.
¿Cómo puede afectar la desrealización o despersonalización a un niño?
Cuando estas experiencias se repiten, el miedo a que vuelvan a aparecer puede convertirse en una fuente adicional de ansiedad.
El niño puede comenzar a preguntarse constantemente:
“¿Por qué me siento así?”
“¿Me volverá a pasar?”
“¿Y si no vuelvo a sentirme normal?”
Esta preocupación puede favorecer una mayor vigilancia de sus propias sensaciones. El niño empieza a observar continuamente cómo se siente, si las cosas parecen reales o si vuelve a notar alguna sensación extraña.
En determinados casos puede aparecer un círculo en el que la sensación de desconexión produce miedo, el miedo aumenta la activación emocional y esa activación hace que el niño preste todavía más atención a las sensaciones.
Por ello, no solo es importante valorar el síntoma, sino también qué significado le está atribuyendo el menor y cómo está respondiendo ante él.
Señales por las que conviene consultar con un profesional
Un episodio aislado no permite concluir que exista un trastorno psicológico.
Sin embargo, sería recomendable solicitar una valoración cuando las experiencias:
- aparecen repetidamente;
- se mantienen durante un periodo prolongado;
- producen un miedo intenso;
- interfieren en el colegio, las relaciones o las actividades cotidianas;
- hacen que el niño evite lugares o situaciones;
- están acompañadas de ansiedad intensa o ataques de pánico;
- aparecen después de una experiencia especialmente difícil;
- provocan cambios significativos en su comportamiento;
- generan una preocupación constante por “volverse loco”, perder el control o dejar de sentirse él mismo.
La evaluación permite determinar si estamos ante episodios asociados a ansiedad o estrés, síntomas disociativos u otra situación que necesite una intervención diferente.
¿Cómo se evalúa la despersonalización y desrealización en niños?
La evaluación psicológica infantil debe adaptarse a la edad, desarrollo y capacidad del niño para describir lo que experimenta.
No basta con preguntar simplemente: “¿Tienes despersonalización?”
Es necesario explorar cómo comenzó la experiencia, qué siente exactamente, cuándo aparece, cuánto dura, qué estaba ocurriendo antes de que comenzara y qué hace el niño cuando aparece.
También resulta importante conocer su situación familiar, escolar y social, así como posibles acontecimientos estresantes recientes o anteriores.
La información aportada por los padres es muy relevante, pero también lo es escuchar directamente al menor y permitirle explicar su experiencia utilizando sus propias palabras.
Cuando las características de los síntomas lo requieren, puede ser necesario recomendar además una valoración médica para descartar otras posibles causas.
¿Cómo se trabaja psicológicamente con un niño que presenta estos síntomas?
La intervención debe diseñarse después de comprender qué función tienen los síntomas y qué factores están relacionados con ellos.
En algunos casos puede ser necesario trabajar sobre la ansiedad y el miedo a las propias sensaciones. En otros, será especialmente importante abordar situaciones de estrés, experiencias traumáticas, dificultades familiares o problemas emocionales que puedan estar contribuyendo al malestar.
El trabajo psicológico puede incluir, dependiendo de cada caso:
- ayudar al niño a comprender lo que le ocurre sin asustarlo;
- aprender a reconocer sus emociones y sensaciones corporales;
- disminuir el miedo asociado a las experiencias de irrealidad;
- trabajar la ansiedad cuando está presente;
- aprender estrategias de regulación emocional;
- utilizar estrategias de conexión con el momento presente y el entorno;
- identificar situaciones que aumentan los síntomas;
- trabajar experiencias emocionalmente difíciles cuando resulte necesario;
- orientar a los padres sobre cómo responder cuando aparecen los episodios.
El objetivo no consiste únicamente en intentar que una sensación desaparezca, sino en comprender al niño dentro de su contexto y ayudarle a recuperar seguridad y funcionamiento en su vida cotidiana.
¿Cómo pueden ayudar los padres?
Cuando un niño intenta explicar que “no se siente real” o que “todo parece un sueño”, puede ser difícil saber qué responder.
Conviene evitar ridiculizar la experiencia, discutir con él sobre si debería o no sentirse así o mostrar una alarma excesiva.
Frases como “eso son tonterías”, “deja de pensar en eso” o “no tienes nada” pueden hacer que el menor deje de comunicar lo que está experimentando.
Puede resultar más útil transmitir calma y curiosidad:
“Entiendo que esa sensación te asusta. Cuéntame cómo la notas.”
Escuchar no significa confirmar interpretaciones catastróficas. Significa proporcionar al niño un espacio seguro para poder describir una experiencia que probablemente él tampoco comprende.
Psicóloga infantil para despersonalización y desrealización
Si tu hijo te ha contado que se siente desconectado de sí mismo, que parece estar soñando, que el mundo le resulta extraño o que las cosas parecen irreales, es comprensible que quieras saber qué está ocurriendo.
Estas expresiones pueden tener diferentes explicaciones y deben comprenderse dentro de la historia y las circunstancias particulares de cada menor.
Como Psicóloga General Sanitaria, realizo evaluación e intervención psicológica con niños y adolescentes desde un enfoque integrativo, adaptando el proceso a las necesidades concretas de cada caso y trabajando también con la familia cuando resulta necesario.
La finalidad inicial será comprender qué está experimentando el menor, qué factores pueden estar relacionados con esos síntomas y qué tipo de intervención puede ser la más adecuada.
Puedes contactar conmigo para solicitar información o concertar una primera consulta.
Preguntas frecuentes sobre despersonalización y desrealización en niños
¿Puede un niño tener despersonalización o desrealización?
Sí. Aunque el trastorno de despersonalización/desrealización es poco frecuente durante la infancia, las experiencias de despersonalización o desrealización pueden aparecer en niños y adolescentes. Su presencia aislada no significa necesariamente que exista un trastorno.
Mi hijo dice que parece que está soñando, ¿puede ser desrealización?
La sensación de estar viviendo dentro de un sueño es una de las formas en las que algunas personas describen la desrealización. Sin embargo, esa expresión por sí sola no permite establecer un diagnóstico y es necesario conocer el resto de los síntomas y el contexto en el que aparecen.
¿La despersonalización puede aparecer por ansiedad?
La ansiedad intensa puede estar relacionada con experiencias de despersonalización o desrealización. Por ello, durante la evaluación es importante explorar la presencia de ansiedad, pánico, estrés y otros posibles factores asociados.
¿Puede estar relacionada con un trauma?
Las experiencias disociativas pueden aparecer asociadas a acontecimientos traumáticos o situaciones de estrés emocional intenso. Sin embargo, no debe darse por hecho que un niño ha sufrido un trauma únicamente porque presente despersonalización o desrealización.
¿Cuándo debería llevar a mi hijo al psicólogo?
Es recomendable solicitar valoración profesional cuando las sensaciones son recurrentes o persistentes, generan un malestar importante, asustan al niño o interfieren en su vida familiar, escolar o social.
¿La despersonalización es una psicosis?
No son lo mismo. En la despersonalización/desrealización se mantiene habitualmente el juicio de realidad: la persona reconoce que está experimentando una sensación de extrañeza o irrealidad. Aun así, cualquier alteración importante o persistente de la percepción en un menor debe ser evaluada profesionalmente.
RESERVA CITA ONLINE
Reserva tu cita por WhatsApp 630723090 dejando los siguientes datos:
- Nombre y apellidos
- Modalidad: online o presencial
- Día y hora
- Online: Pago al realizar la reserva mediante Bizum o transferencia bancaria
- Presencial: Bizum al realizar la reserva/Efectivo en consulta
María Jesús Suárez Duque - Doctoralia.es
