Atención psicológica en Vecindario online y presencial
Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y mayores
Elaboración de informes psicológicos
Tf/WhatsApp 630723090
PEDIR CITA
https://www.psicologavecindariomariajesus.com/
https://psicologamariajesus.com/
Psicóloga María Jesús Suárez Duque especializada en Trastornos de Conducta y Personalidad
El sistema nervioso y la construcción de la identidad: memoria, trauma y regulación emocional
- El sistema nervioso y la construcción de la identidad
La identidad no depende de una única estructura cerebral, sino que emerge de la interacción entre distintos sistemas implicados en la percepción corporal, la emoción, la memoria, la regulación y los procesos cognitivos superiores.
Durante el desarrollo, estos sistemas experimentan importantes procesos de maduración. Las experiencias tempranas y posteriores, especialmente cuando implican estrés intenso o prolongado, pueden influir en la manera en que el organismo procesa e integra la información sensorial, emocional y cognitiva.
Cuando una experiencia sobrepasa los recursos de regulación de la persona, determinados componentes de la experiencia pueden quedar insuficientemente integrados. Esto ayuda a comprender por qué algunas experiencias traumáticas pueden reaparecer posteriormente en forma de sensaciones corporales, emociones intensas, imágenes, recuerdos fragmentarios o determinadas respuestas defensivas.
- Sistema nervioso autónomo, cuerpo y memoria somática
El sistema nervioso autónomo (SNA) participa en la regulación de funciones corporales y en las respuestas adaptativas frente a situaciones interpretadas como relevantes o amenazantes.
La ínsula, especialmente por su papel en la interocepción, interviene en la representación cerebral de los estados internos del organismo. Las experiencias emocionales pueden asociarse así a determinadas configuraciones corporales que posteriormente contribuyen a orientar la conducta.
Aquí resulta útil relacionarlo con la hipótesis del marcador somático de Antonio Damasio. Según esta propuesta, determinadas señales corporales asociadas a experiencias previas pueden contribuir a orientar rápidamente nuestras decisiones ante situaciones posteriores.
Después de experiencias amenazantes pueden aparecer patrones defensivos como:
- lucha;
- huida;
- inmovilización o parálisis;
- búsqueda de proximidad y conexión;
- evitación o retirada interpersonal.
Cuanto más intensamente se haya asociado una determinada situación con una respuesta defensiva, más fácilmente ciertos estímulos posteriores que compartan características emocionales pueden desencadenar respuestas semejantes.
- Hipocampo y amígdala: memoria contextual y memoria emocional
La amígdala y el hipocampo cumplen funciones diferentes pero estrechamente relacionadas.
La amígdala interviene especialmente en la detección de relevancia emocional y amenaza, mientras que el hipocampo resulta fundamental para la memoria episódica y contextual, permitiendo situar los acontecimientos en unas coordenadas espaciales y temporales.
Durante situaciones de estrés intenso, la actividad de los sistemas de estrés puede alterar el funcionamiento normal de estos circuitos. El cortisol, las catecolaminas y otros mediadores pueden modificar la consolidación y recuperación de los recuerdos.
La activación noradrenérgica de la amígdala puede favorecer la consolidación de determinados componentes emocionales de una experiencia. Al mismo tiempo, niveles elevados o prolongados de estrés pueden perjudicar determinados procesos dependientes del hipocampo.
Esto permite comprender una aparente paradoja del trauma: algunos aspectos emocionales o sensoriales del acontecimiento pueden quedar extraordinariamente fijados mientras que su contextualización autobiográfica resulta fragmentaria o deficiente.
Pueden aparecer fenómenos como recuerdos intrusivos, pesadillas, dificultades para recuperar determinados aspectos del acontecimiento o respuestas emocionales intensas ante estímulos asociados al mismo.
Una precisión importante: no sería correcto afirmar simplemente que amígdala e hipocampo «funcionan de forma opuesta» y que cuanto más funciona uno menos funciona el otro. Su relación es mucho más compleja y depende del tipo, intensidad y duración del estrés.
- Tálamo e integración de la información
El tálamo constituye una importante estación de procesamiento e integración de información sensorial y participa en circuitos relacionados con la atención, la conciencia y la regulación cortical.
En situaciones traumáticas graves pueden producirse alteraciones en la integración de distintos componentes de la experiencia. Clínicamente, esto puede relacionarse con fenómenos disociativos como:
despersonalización, sensación de extrañeza respecto de uno mismo;
desrealización, percepción del entorno como extraño o irreal;
amnesia disociativa, dificultad para recuperar determinados contenidos autobiográficos relacionados con experiencias relevantes.
Conviene, sin embargo, no presentar como hecho neurobiológico establecido que estos fenómenos sean consecuencia directa de «un exceso de opioides en el tálamo por activación dorsovagal». Esa formulación pertenece a determinadas interpretaciones teóricas del trauma y no constituye una explicación neurobiológica consensuada de la disociación.
- Corteza cerebral, conciencia e identidad
Las áreas corticales permiten formas cada vez más complejas de representación de uno mismo y del entorno.
La construcción del self o sentido de identidad requiere la integración de información corporal, emocional, autobiográfica y social procedente de múltiples sistemas cerebrales.
Por ello, la identidad no puede localizarse simplemente «en la corteza». Participan redes distribuidas que incluyen estructuras corticales y subcorticales.
Cuando existen estados persistentes de hiperactivación o hipoactivación asociados al estrés, pueden verse afectados procesos como la atención, la regulación emocional, la memoria autobiográfica, la interpretación de las señales sociales y la capacidad para elaborar narrativamente las propias experiencias.
- Trauma, relaciones interpersonales y desarrollo
Otro aspecto fundamental es que las experiencias potencialmente traumáticas no se limitan exclusivamente a situaciones en las que existe peligro físico o riesgo para la vida.
También pueden resultar psicológicamente muy relevantes determinadas experiencias interpersonales, especialmente cuando son persistentes y ocurren durante etapas sensibles del desarrollo: rechazo, negligencia, violencia, humillación, imprevisibilidad de los cuidadores o ausencia de regulación interpersonal adecuada.
Sin embargo, tampoco toda experiencia dolorosa, frustrante o interpersonalmente difícil constituye por sí misma un trauma. Su impacto depende de múltiples factores: intensidad, duración, etapa evolutiva, significado atribuido, recursos personales, contexto interpersonal y disponibilidad de apoyo.
- Desarrollo, regulación emocional e identidad
A lo largo de la infancia, adolescencia y edad adulta se producen importantes transformaciones neuropsicológicas y sociales.
Las relaciones tempranas contribuyen al aprendizaje de la regulación emocional. Posteriormente, el desarrollo del lenguaje permite representar y comunicar los estados internos. Durante la adolescencia adquieren especial importancia las relaciones entre iguales, la autonomía y la elaboración progresiva de la identidad.
En la juventud y edad adulta continúan desarrollándose procesos relacionados con autonomía, proyectos vitales, relaciones significativas y construcción de una narrativa coherente sobre quién se es.
Por ello, la identidad debe entenderse como un proceso dinámico, resultado de la interacción entre biología, desarrollo, memoria, aprendizaje, relaciones interpersonales, cultura y experiencias vitales.
- Sustancias implicadas en la comunicación y regulación del sistema nervioso
En estos procesos intervienen neurotransmisores, neuromoduladores y hormonas. Conviene distinguirlos porque no todos actúan de la misma manera.
Adrenalina y noradrenalina. Participan en la respuesta de activación frente a acontecimientos relevantes o amenazantes, aumentando el estado de alerta y preparando al organismo para responder.
Dopamina. Interviene en procesos de motivación, aprendizaje, recompensa, saliencia y control motor. No es correcto reducirla a «dopamina baja = depresión» y «dopamina alta = delirio», porque su funcionamiento depende de los circuitos cerebrales implicados y es considerablemente más complejo.
Cortisol. Es uno de los principales productos finales del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal y participa en la respuesta del organismo al estrés. Sus efectos dependen tanto de la intensidad como de la duración y del patrón temporal de activación.
Glutamato. Es el principal neurotransmisor excitador del sistema nervioso central y desempeña un papel fundamental en plasticidad sináptica, aprendizaje y memoria. Una activación glutamatérgica excesiva puede producir efectos perjudiciales, pero tampoco sería correcto afirmar que el glutamato es, por sí solo, «el causante de los ataques de pánico».
GABA. Es el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central. Contribuye al equilibrio entre excitación e inhibición neuronal y participa en múltiples procesos relacionados con la regulación de la actividad cerebral.
Opioides endógenos. Incluyen sustancias como endorfinas, encefalinas y dinorfinas. Participan, entre otras funciones, en la modulación del dolor, recompensa, estrés y determinadas experiencias afectivas.
Oxitocina. Participa en numerosos procesos sociales y fisiológicos, entre ellos aspectos relacionados con el vínculo, la conducta social y determinadas formas de regulación interpersonal. Sus efectos dependen considerablemente del contexto y no debe entenderse simplemente como la «hormona del apego».
Idea central
cuerpo → emoción → memoria → integración → conciencia → identidad.
El organismo detecta y responde a lo que ocurre; la experiencia adquiere significado emocional; algunos de sus componentes se almacenan en diferentes sistemas de memoria; la adecuada integración de esos componentes permite construir una experiencia autobiográfica coherente; y esa continuidad entre cuerpo, emociones, recuerdos y relaciones contribuye a la construcción progresiva del self y de la identidad.
RESERVA CITA ONLINE
Reserva tu cita por WhatsApp 630723090 dejando los siguientes datos:
- Nombre y apellidos
- Modalidad: online o presencial
- Día y hora
- Online: Pago al realizar la reserva mediante Bizum o transferencia bancaria
- Presencial: Bizum al realizar la reserva/Efectivo en consulta
María Jesús Suárez Duque - Doctoralia.es

No hay comentarios:
Publicar un comentario