martes, 22 de septiembre de 2026

SOBRECONTROL - Psicóloga María Jesús Suárez Duque - Sobrecontrol desadaptativo: 4 características principales

  Psicóloga online y presencial en Vecindario

Atención psicológica en Vecindario online y presencial

Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y mayores

Terapia de pareja

Terapia de familia

Elaboración de informes psicológicos

Tf/WhatsApp 630723090


PEDIR CITA


https://www.psicologavecindariomariajesus.com/

https://psicologamariajesus.com/

Psicóloga María Jesús Suárez Duque

Los cuatro déficits centrales del sobrecontrol desadaptativo: ¿cómo se manifiestan?

Una persona puede tener una enorme capacidad de autocontrol y, sin embargo, encontrar dificultades para flexibilizar ese control cuando la situación lo requiere.

Esto es especialmente importante para comprender el sobrecontrol desadaptativo. No hablamos simplemente de ser responsable, organizado, prudente o exigente con uno mismo. Muchas de estas características pueden constituir auténticas fortalezas.

El problema aparece cuando ese estilo se vuelve tan rígido que comienza a dificultar la adaptación a situaciones nuevas, la expresión de las emociones o la posibilidad de establecer relaciones cercanas con otras personas.

Desde la Terapia Dialéctica Conductual Radicalmente Abierta (RO-DBT) se describen cuatro déficits centrales asociados al sobrecontrol desadaptativo: baja receptividad y apertura, bajo control flexible, expresión emocional inhibida y baja conciencia emocional, y dificultades en la conexión social y la intimidad.

Comprenderlos puede ayudarnos a identificar cuándo una elevada capacidad de autocontrol ha dejado de ser solamente una fortaleza y está empezando a generar sufrimiento.

  1. Baja receptividad y apertura

El primer déficit está relacionado con la dificultad para permanecer abierto ante aquello que resulta nuevo, inesperado, incierto o diferente de lo previsto.

Cuando existe sobrecontrol desadaptativo, la persona puede sentirse mucho más segura cuando sabe qué ocurrirá, dispone de información suficiente y puede anticipar las posibles consecuencias de sus decisiones.

Por el contrario, aquello que rompe las expectativas puede generar una importante sensación de amenaza o inseguridad.

Esta baja receptividad puede manifestarse mediante:

  • poca apertura ante comentarios o información novedosa, inesperada o diferente;
  • evitación de la incertidumbre;
  • dificultad para asumir riesgos que no hayan sido previamente planificados;
  • suspicacia;
  • hipervigilancia ante posibles amenazas;
  • tendencia marcada a desestimar o descartar los comentarios críticos.

Esto último resulta especialmente importante.

Cuando recibir una crítica, una corrección o una perspectiva diferente se experimenta como amenazante, puede resultar difícil preguntarse: «¿Existe algo de esta información que podría serme útil?»

La apertura no implica aceptar automáticamente lo que otros dicen. Implica poder considerar información nueva sin tener que rechazarla inmediatamente para recuperar la sensación de seguridad.

  1. Bajo control flexible: mucho control, pero poca flexibilidad

El nombre puede resultar inicialmente contradictorio.

¿Cómo puede una persona caracterizada por un exceso de autocontrol presentar un bajo control flexible?

Precisamente porque el problema no reside en la ausencia de control. Existe mucho control, pero puede resultar difícil modificarlo, relajarlo o adaptarlo cuando las circunstancias cambian.

Puede manifestarse mediante una necesidad intensa de estructura y orden, acompañada de perfeccionismo.

También puede aparecer un fuerte sentido de la obligación social y del deber: hacer lo que corresponde, cumplir, responsabilizarse y comportarse de acuerdo con determinadas normas puede adquirir un enorme peso.

Otros rasgos pueden ser:

  • preparación o ensayo excesivos;
  • elevada premeditación;
  • necesidad de planificar;
  • dificultad para abandonar una estrategia una vez iniciada;
  • afrontamiento rígido;
  • comportamiento fuertemente gobernado por reglas;
  • elevada certeza moral.

Esta última puede expresarse mediante la convicción de que existe una única manera correcta de hacer las cosas.

La dificultad aparece especialmente cuando una regla que habitualmente funciona deja de hacerlo y, aun así, resulta muy complicado cambiar de estrategia.

La flexibilidad psicológica permite algo diferente: reconocer que una forma de actuar puede haber sido adecuada en determinadas circunstancias y dejar de serlo en otras.

  1. Expresión emocional inhibida y baja conciencia de las emociones

Otra de las áreas centrales del sobrecontrol desadaptativo afecta a la experiencia y expresión emocional.

La persona puede sentir emociones intensamente y, sin embargo, mostrar externamente muy poco de lo que está ocurriendo en su interior.

Puede producirse una inhibición emocional que no se corresponde con las necesidades de la situación. Por ejemplo, alguien recibe un elogio que le agrada, pero su rostro permanece prácticamente inexpresivo.

También puede suceder lo contrario: que la expresión externa no coincida con la experiencia emocional interna.

Una persona puede sonreír mientras experimenta malestar o mostrar preocupación porque considera que es lo apropiado en ese momento aunque realmente no esté sintiéndola.

Esto puede hacer especialmente difícil para los demás interpretar lo que está ocurriendo.

A esta inhibición pueden añadirse:

  • una tendencia constante a subestimar el propio nivel de malestar;
  • dificultades para reconocer determinadas emociones;
  • y una baja conciencia de las sensaciones corporales relacionadas con los estados emocionales.

La consecuencia puede ser significativa: si los demás no pueden percibir con facilidad que algo nos está ocurriendo, tendrán muchas menos oportunidades de responder a nuestras necesidades o proporcionarnos apoyo.

  1. Baja conexión social e intimidad con los demás

El cuarto déficit está relacionado con la conexión social y la intimidad emocional.

Una persona puede desenvolverse adecuadamente en situaciones sociales, trabajar, conversar y mantener relaciones y, al mismo tiempo, experimentar internamente una considerable distancia respecto a los demás.

El sobrecontrol desadaptativo puede manifestarse mediante:

  • relaciones emocionalmente lejanas o distantes;
  • sensación de ser diferente a otras personas;
  • comparaciones sociales frecuentes;
  • sentimientos intensos de envidia o amargura;
  • y dificultades relacionadas con la empatía.

La conexión social requiere algo más que encontrarnos físicamente acompañados.

Implica permitir que otras personas puedan conocernos, mostrar determinadas emociones, comunicar necesidades, tolerar cierta vulnerabilidad y responder de manera flexible a las señales sociales de los demás.

Cuando la expresión emocional está muy inhibida y existe una elevada vigilancia o rigidez, establecer esa cercanía puede resultar mucho más difícil.

Los cuatro déficits pueden relacionarse entre sí

Estas cuatro áreas no tienen por qué aparecer de manera aislada.

Una persona que necesita tener las situaciones muy planificadas puede experimentar mayor inseguridad ante algo inesperado. Si además tiende a ocultar su malestar, probablemente los demás tendrán dificultades para darse cuenta de que necesita apoyo.

Y si las relaciones empiezan a sentirse distantes, puede aumentar todavía más la tendencia a observar, protegerse, controlar y confiar principalmente en uno mismo.

De esta manera pueden aparecer círculos difíciles de romper:

necesito controlar para sentirme seguro → lo inesperado me genera mayor amenaza → incremento el control → muestro menos lo que siento → los demás tienen más dificultades para acercarse → me siento más distante → vuelvo a depender todavía más del control.

Comprender este funcionamiento resulta importante porque permite mirar más allá de una característica aislada como el perfeccionismo, la rigidez o la dificultad para expresar emociones.

¿Significa esto que tener alguna de estas características implica un problema psicológico?

No.

Una persona puede ser ordenada, responsable, prudente, poco expresiva o muy planificadora sin que exista un problema psicológico.

Tampoco es necesario identificarse con todas las características anteriores para experimentar dificultades relacionadas con el sobrecontrol.

Lo relevante es observar la intensidad, la rigidez y las consecuencias que estos patrones tienen en la vida de la persona.

Podemos preguntarnos, por ejemplo: ¿puedo modificar mis planes cuando las circunstancias cambian?, ¿puedo considerar una opinión diferente sin sentir que tengo que defender inmediatamente mi postura?, ¿las personas cercanas saben cuándo estoy sufriendo?, ¿puedo pedir ayuda?, ¿puedo mostrarme emocionalmente próximo a otras personas?

La cuestión no es cuánto control tenemos, sino si podemos utilizarlo de manera flexible.

Cuando el sobrecontrol empieza a generar sufrimiento

Algunas personas llegan a terapia precisamente porque las características que durante muchos años les permitieron desenvolverse eficazmente han comenzado a tener un coste.

Siguen cumpliendo. Siguen responsabilizándose. Siguen haciendo lo que consideran correcto.

Pero internamente pueden sentirse agotadas, excesivamente exigidas, incomprendidas o emocionalmente alejadas de los demás.

En ocasiones resulta difícil incluso reconocer que necesitan ayuda porque están acostumbradas a resolver, soportar y continuar adelante.

Trabajar estas dificultades no significa eliminar la responsabilidad, la capacidad de esfuerzo, la planificación o los valores personales.

El objetivo es poder desarrollar mayor apertura, flexibilidad emocional y capacidad de conexión, conservando aquellas características que continúan siendo valiosas.

Psicóloga online y en Vecindario: ayuda psicológica ante patrones de sobrecontrol

Si te reconoces en algunos de estos patrones y la rigidez, el perfeccionismo, la necesidad de control, la dificultad para expresar tus emociones o la distancia en tus relaciones están generándote sufrimiento, una valoración psicológica puede ayudar a comprender qué está ocurriendo.

No se trata de aplicar una etiqueta a tu forma de ser, sino de analizar qué patrones continúan ayudándote y cuáles están interfiriendo actualmente en tu bienestar y en tus relaciones.

Como Psicóloga General Sanitaria, trabajo desde un enfoque integrativo, adaptando la intervención a las características, historia y necesidades de cada persona.

Puedes solicitar atención psicológica online o presencial en Vecindario, Gran Canaria.

RESERVA CITA ONLINE


Reserva tu cita por WhatsApp 630723090 dejando los siguientes datos:

  • Nombre y apellidos
  • Modalidad: online o presencial
  • Día y hora
  • Online: Pago al realizar la reserva mediante Bizum o transferencia bancaria
  • Presencial: Bizum al realizar la reserva/Efectivo en consulta

María Jesús Suárez Duque - Doctoralia.es



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Psicóloga Vecindario online y presencial infantil adolescentes adultos mayores pareja y familia

Psicóloga en Vecindario y online Terapia Infantil, adolescentes, adultos y mayores. Terapia de pareja. Terapia de familia. Elaboración de informes psicológicos

 Psicóloga en Vecindario y online Terapia Infantil, adolescentes, adultos y mayores. Terapia de pareja. Terapia de familia. Elaboración de i...